jueves, 22 de septiembre de 2016

Seguimos haciendo fotografía!

Hola de nuevo!

Como prometí, aquí estoy otra vez sin que hayan pasado mil años de por medio, como suele ser normal en mi. Si recordamos la semana pasada estuvimos viendo lo que era necesario para empezar a utilizar la cámara correctamente en el modo manual, que por cierto se me había olvidado contarte un poco más a cerca de por qué tenemos que utilizar ese modo en concreto. Existen diversos modos para poder hacer fotos la mayoría de ellos automáticos, pero existen tres que son semi-automáticos y te permiten que tu puedas poner algún valor (ya sea diafragma, velocidad o sensibilidad ISO) para que luego la cámara te ponga por defecto el valor que queda por definir. Si quieres saber un poco más acerca de los diferentes modos que existen, este es el enlace de una de las colaboraciones que hice con Frikymama donde lo expliqué más detalladamente , te invito a que le eches una ojeada.

También habíamos hablado de los pilares fundamentales para hacer una buena fotografía, conocimos el diafragma que se encargaba de medir la cantidad de luz según el tamaño de "los anillos"  y la velocidad, con la que descubrimos que podemos exponer durante mayor o menor tiempo, según nos convenga.  Pero esto no es todo, existe un tercer pilar fundamental llamado Sensibilidad ISO y hoy descubriremos de qué se trata. 


Como te contaba en la entrada anterior, tenemos que aprender a ir compaginando los diferentes datos que debemos manejar. Esto quiere decir, que si estamos en un sitio bastante luminoso y tenemos un diafragma (de ahora en adelante, lo llamaremos "f") 3.5 y una velocidad de 1/80 es muy posible que la foto salga bastante quemada, es decir, los niveles de blancos saldrán demasiado altos y la foto quedará muy sobreexpuesta. Entonces, ¿qué hacemos? Antes de entrar de lleno en materia tienes que saber que a la hora de sacar una buena foto una de las cosas más importantes e interesantes es saber hacer una buena exposición, lo que quiere decir que hay que conseguir que la cantidad de luces y sombras que tenga la foto sea la más adecuada y esto significa que hay que evitar que la imagen este tan subexpuesta que las sombras o partes negras de la foto se pierdan, o por el contrario sobreexpuesta, que como habrás podido deducir es cuando se obtiene tanta cantidad de luz que perdemos las partes negras. En resumen, tenemos que evitar la perdida de cualquier tipo de información. Para conseguir este equilibrio, tenemos mover los parámetros de la cámara hasta que sepamos que la foto nos va a quedar bien expuesta. Si lo sé, ahora mismo te estás preguntando qué curso esotérico tienes que hacer para predecir el futuro, verdad? Pues tranquilo que no es necesario, ya que hoy conoceremos algunas de las formas que existen para que nos podamos adelantar y saber cómo nos va a quedar la foto. ¿Preparad@? Pues empecemos!


Conociendo al Sr. Exposímetro


Es  muy posible que hayas oído alguna vez eso de que una foto está muy sobreexpuesta o subexpuesta y posiblemente te hayas sentido como si estuvieses en medio de una charla de los protagonistas de Big Bang Theory, con sus propias conspiraciones universales. Si es así, me alegra decirte que hoy vas a poder entenderlo de una forma muy sencilla. 



Te presento al que a partir de ahora se convertirá en tu aliado, el Sr. Exposímetro ¿te suena, verdad? Eso es por que vive en tu cámara y probablemente le habrás visto alguna vez si, como te dije en el anterior post, has usado el modo manual. Lo puedes ver en tu pantalla o en el propio visor de la cámara, y su utilidad es muy sencilla ya que es el que se encarga de "chivarnos" de cómo va a salir la foto. Si te fijas en la foto (por cierto, perdoname que no sea muy fiel a la realidad, lo mío son las fotos jajaja..) la exposición correcta es cuando la flecha se encuentra justo en el centro de la imagen, ya que esto significa que la luz está medida correctamente. Por el contrario, si la flecha se desplaza a algún extremo del exposímetro, estaremos perdiendo información tanto de blancos como de negros. Pero, ¿qué significa perder información? De una forma muy, pero muy resumida se podría decir que simplemente sucede cuando una foto sale demasiado clara u oscura, pero realmente lo que sucede es que ya sea por que hemos dejado que entre demasiada luz en la cámara o que nos hayamos quedado cortos, ciertos datos de la imagen que estaban presentes cuando tomamos la captura no se encuentran en el resultado final. Por ejemplo, si hablamos de un atardecer bastante claro y las nubes no se apreciasen o que directamente el cielo se ve blanco nuclear, ahí estaríamos perdiendo información de los blancos y lo mismo ocurrirá con los negros. Por lo que siempre tenemos que jugar con los parámetros que ya conocemos y con el que te explico a continuación. Pero no te confundas, la fotografía como todo en la vida no es totalmente negra o blanca, puedes intentar jugar cambiando los parámetros si crees que te quedarían bien más cantidad de luces o de sombras, sólo tienes que intentar no llegar a los extremos.


Sensibilidad ISO

Puede que hayas escuchado alguna vez hablar de la sensibilidad de la foto y pensases que era una locura, pero lo cierto es que las cámaras pueden ser mas o menos sensibles y créeme cuando te digo que no te estoy tomando el pelo. Hay que saber que el sensor de nuestra cámara se expone a mas o menos luz cada vez que capturamos,  y ese grado de sensibilidad es lo que comúnmente se denomina ISO, estructurándose en una escala que va generalmente desde 100 hasta los 6200, aunque suele variar en cámaras de tope gama. De una forma practica y breve el ISO se puede definir como la cantidad de luz que queremos que esté en la imagen. Ya conocemos que con la velocidad y la obturación podemos medir la luz que entra en la cámara, pero cuando no nos es suficiente o simplemente tenemos claro que necesitamos utilizar estos parámetros, podemos recurrir al ISO.

De una forma más práctica se puede decir que si tenemos una escena que ya de por si es bastante iluminada y contamos con una apertura de 1,4 (suponiendo que la cámara/objetivo) nos lo permita y una velocidad de 1/400 más o menos, no nos hará falta subir el ISO así que lo podremos dejar a 100. Pero si por el contrario, tenemos una escena bastante oscura y nos vemos obligados a utilizar un tipo de velocidad de la que no podemos movernos, subiremos más el ISO. 





En esta imagen te muestro un breve resumen de lo que comentaba anteriormente. Las siete fotos están tomadas con una apertura de 1.8 y una velocidad de 1/100, sin variar estos dos datos para que se pudiese apreciar el cambio entre sensibilidades. Para hacerla utilicé un objetivo 50mm de Canon ya que de entre los que tengo ese es el que me ofrece mayor luminosidad, es decir, mayor apertura en el diafragma. Mi cámara es una Canon 1200D y sólo me permite subir el ISO hasta 6400, pero debes saber que normalmente en las cámaras de alta gama existen niveles muchísimo más altos. Si nos fijamos en la foto veremos como para los datos que puse no nos podríamos quedar con sensibilidades muy altas ni muy bajas, por lo que nos tendríamos que conformar con un término medio como podría ser un ISO 800 o 1600 en este caso. 

Si te contaba que tienes que aprender a coordinar velocidad, diafragma e ISO te cuento que esté ultimo tiene que ser siempre tu rueda de repuesto. Utilizar niveles demasiados altos de sensibilidad nos puede dar un resultado terrible en la foto, ya que nos puede generar una especie de "grano" en la misma. Esto sucede por que al poner el ISO tan "al límite", el sensor de la cámara recoja más información de la que soporta y lo traduce en Ruido, que es como comúnmente se llama a este tipo de grano. El ruido suele ser aleatorio, no siempre sale en el mismo sitio y suele ser más notable en aquellas partes de la foto donde hay un alto nivel de negros y sombras, aunque también pasa cuando hay colores muy definidos o con mucha intensidad. Pero no temas, lo puedes evitar una vez conozcas el límite de tu cámara, ya que no todas son iguales.

Me imagino que a estas alturas estarás hecho un lío con tantos datos y curiosidades de hoy, así que aquí te dejo unos consejos que seguro que te servirán para empezar a meterte en materia. 




Por último, acuérdate de no tener miedo a equivocarte, investiga todo lo que puedas y más con la cámara, pon parámetros o cambialos una, dos y todas las veces que te hagan falta. En definitiva, arriésgate!! Yo estaré aquí, esperando con muchísima ilusión a que me lo cuentes! 

viernes, 16 de septiembre de 2016

Hagamos fotografía...!

Hola Hola!!

Si, lo sé.. Me ves el pelo de San Juan a  Corpus y encima cada vez que me lo ves te repito que intentaré publicar más a menudo y al final nada... No tengo remedio! Pero bueno, no hay mal que por bien no venga y este pedazo de descanso me sirvió para recabar mas ideas para el blog, que prometo llevar a cabo!

Como dije en el post anterior voy a empezar a profundizar más en mi querido mundo, así que hoy veremos qué factores tenemos que tener en cuenta para sacar una buena foto en modo manual. Si conoces mi blog gracias al blog de Frikymama, ya tienes que saber de que hablo por que cuando estuve colaborando con Ana hice varias entradas relacionadas, de modo que para que no se haga muy tedioso para ti (tanto si leíste los post como si no) y para que el señor google no me penalice, voy a resumir brevemente en dos entradas los tres pilares principales. 

Pongámonos en situación, tenemos una cámara réflex nueva de esa marca que nos gusta tanto o que tras consultarlo muchos hemos decidido que es la que se adecua a nuestras necesidades, tenemos muchísimas ideas creativas, increíbles, innovadoras... Cogemos la cámara y sacamos la primera foto, !Qué calidad de imagen¡ !Esta si que si¡, venga va.. vamos a animarnos a usar el modo manual que hay que amortizar el dinero invertido. Pero, ¿Qué significan todos estos números? ¿Por donde empezar? Pues empecemos por el principio, lo primero de todo es empezar a hacernos amigos del modo manual aunque lo odiemos nada mas conocerlo, te aseguro que a la larga no sabremos vivir sin él. En cuanto a los numeritos que te aparecen en la pantalla, hoy entenderemos para qué sirven y cual es su significado.    

El Diafragma

Lo primero que tenemos que conocer es el diafragma, qué es, para qué sirve y cómo se representa. Una de las cosas mas importantes en la fotografía es la medición de la luz, la cual se mide a través de diferentes factores y uno de ellos es el diafragma, que mide la cantidad de luz que entra. Imaginemos lo siguiente, tenemos 32 anillos y cada uno de ellos es un poco más pequeño que el anterior. Si utilizáramos esos anillos para medir la luz, cuanto menos pongamos más luz obtendríamos y viceversa, no? Pues esto es lo que sucede con el diafragma, a menor numero de diafragma más luz obtendremos. Ahora solo nos queda saber cómo se representa todo esto que acabamos de ver en nuestra cámara. Esto esta reflejado por números enteros y decimales, siguiendo normalmente la serie de " 1, 1.4, 2, 2.5, 4, 5.6, 8, 11, 16,22,32 "  Siendo el 1,4 el la obturación más abierta y el 32 la más cerrada. Como todo, esto no es una regla inquebrantable y esta serie no siempre es así, ya que existen cámaras y objetivos (los diafragmas suelen ser determinados por el objetivo, mas que por la cámara) que permiten un mayor abanico de posibilidades. 

La Velocidad de Obturación

Una vez conocemos el diafragma, pasaremos a conocer a uno de sus acompañantes, la velocidad de obturación. Poco a poco iremos aprendiendo a coordinar unos criterios con otros, y es que si el diafragma se encargaba de medir la cantidad de luz que entra en la cámara por medio de la obturación, la velocidad es la encargada de medir la cantidad de luz que entra en la cámara por medio de la exposición. Dicho de otra forma, medir el tiempo que se va a tardar en hacer la foto, también llamado "tiempo de exposición". La velocidad se representa por números enteros y fracciones, es decir, si queremos hacer una foto a una velocidad mas o menos moderada pondremos 1/100, que significaría 100 partes de un segundo. Si por el contrario queremos hacer una foto con una larga exposición, utilizaremos los números enteros, que serán los segundos. 

De una manera un poco mas concisa, si queremos sacar fotos a alguien o algo en movimiento, tendríamos que utilizar una velocidad superior a 1/100, pero si lo que queremos es sacar las típicas fotos del mar con "efecto seda" tendremos que bajar la velocidad a menos de 2", y de ese modo conseguiremos reflejar el movimiento de las olas en la foto, y cuando hablamos de velocidades lentas podemos hablar de minutos e incluso horas, no sólo de segundos. 

Por otro lado, hay que tener en cuenta que cuanto mayor sea la velocidad en que se hace la foto, menos luz entrará en la cámara por lo que tendremos que compensar esa pérdida de luz abriendo un poco más el diafragma. Y al contrario, cuando necesitemos hacer una foto de varios segundos pero no queramos obtener tanta luz, optaremos por cerrar más el diafragma. 



Aquí te traigo un par de fotos mías en las que estoy segurísima que lo entenderás y todo este rollo que te acabo de soltar te parecerá pan comido.




Como puedes ver esta es una foto muy sencilla en la que los elementos no se encuentran en movimiento, por lo que a una velocidad de 1/100 más o menos nos resultará bastante cómoda y fácil de hacer.



Seguramente ya habrás adivinado los datos de esta foto, aunque te puedo asegurar que no es tan rápida como parece. En apenas 1/800 la hice, pero al encontrarme yo acostada en la arena parece  que la chica (quien por cierto es mi prima) salta más alto.


Y por último te traigo esta foto que por como habrás podido adivinar tiene varios segundos de exposición, para poder captar el movimiento (o mejor dicho las luces) de los coches. Para hacerla utilicé unos 15", abrí todo lo que pude el diafragma y subí un poco la sensibilidad, algo que explicaré en una prontísima entrada para no saturarte hoy con tanta información, vale? 

Espero que hayas sacado algo en claro de todo este lío que te acabo de explicar y, lo más importante, que lo practiques cuanto antes!! Nos vemos dentro de poco para conocer qué es la sensibilidad ISO, mientras tanto no dudes en contar conmigo para cualquier cosa, como siempre digo, !Cuéntamelo¡